AYNA - Albacete
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Población:
Castilla La Mancha > Albacete > AYNA
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Habitantes: 1.086  Altitud: 674 m.  Gentiticio: Ayniegos 
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Situación:

Desde Albacete, se puede llegar por la comarcal C-3203, quedando aproximadamente 60 Kms. Pasaremos por varios municipios empezando por El Salobral, Peñas de San Pedro, Alcadozo, El Moriscote, El Villarejo y por último La Sarguilla, quedándo tan solo 5 Kms para llegar a Ayna.

5 Kms de rebuscadas curvas, cada una con su nombre, como puede ser la Rodea Grande,la curva del Mataero... pasaremos por debajo del Picote y ya estamos en Ayna. Bienvenidos.

Fiestas:

Las fiestas de Ayna son del 4 al 8 de Septiembre. Grandes fiestas para todos los ayniegos en honor a nuestra patrona, la Virgen de lo Alto. El pueblo se llena de alegría en estos dias tan señalados. El día 4 llegan los toros al corral de la Salobre donde los esperan los ayniegos a base de chuletas, chorizos y "tajás de tocino". El pregón de fiestas, por la tarde, desde el balcón del ayuntamiento nos anuncia que ya estamos en fiestas. Nos esperan tres dias de encierros de toros y vaquillas, de pasacalles, de verbenas en la Toba, de gambas y cerveza, de dianas matutinas, de peñas y de chusmarros. Llegamos al día 8, cansados, es el día de nuestra Patrona a la que le hacemos una procesión acompañada por todos nosotros, los Ayniegos.

Historia:

Los primeros pobladores de Alpera corresponden al Paleolítico. Sin embargo, las manifestaciones artísticas rupestres más antiguas corresponden al Paleolítico Superior, con una antigüedad superior a los 12.000 años, y han sido halladas en la Cueva del Niño. Esta cueva, situada en el término municipal de Ayna, constituye, sin duda, la auténtica cuna del arte rupestre albaceteño. Ayna presume de su Cueva del Niño, pero también de su privilegio de villazgo, guardado como un tesoro por el Ayuntamiento. Este privilegio, concedido por Felipe II el 22 de septiembre de 1565,desvinculaba a la población de Alcaraz, de quien había sido aldea hasta esa fecha. Con este título de Villa se le señalaba también término propio, aunque no por ello perdía la mancomunidad de pastos que gozaba con Alcaraz. El nombre de Ayna deriva del vocablo árabe ayn, que significa fuente, aunque habría que citarlo en plural, pues son más de doce las que tiene el pueblo, lo que hacen de él un auténtico manantial natural. Durante la dominación musulmana, Ayna debió ser una pequeña alquería integrada en la cora de Jaén, cuyos habitantes aprovecharon las aguas del río y de estas abundantes fuentes para establecer pequeños cultivos. Se agrupaban todos ellos en torno al castillo de la Yedra, del que tan sólo quedan los restos de algún muro casi derruido en el lugar llamado la Cueva de los Moros, dos grandes peñascos que han creado un paso natural, y algún muro cercano. En este lugar se cree que existía un túnel que comunicaba el castillo con el río, pero por más que se ha intentado buscarlo, ha sido sin éxito alguno. La llegada a Ayna es realmente sorprendente y la visión de su entorno constituye todo un regalo para los ojos. Después de recorrer los terrenos llanos y ligeramente ondulados del mediodía de Albacete, al llegar a esta población, el suelo se rompe y el paisaje cambia radicalmente, presentando una orografía absolutamente quebrada, muy distinta de la que nos lleva hasta la población. Sus casas aparecen apretadas unas contra otras, y contra las mismas lomas del monte San Urbán, buscando un espacio que parece no existir. De esta forma, se han aprovechado las laderas y cantiles rocosos para emplazar las viviendas. Antes de llegar a Ayna por la serpenteante carretera, que parece que nos va a arrojar al vacío por el abismo en cualquier momento, es obligado hacer una parada en el Mirador del Diablo, donde se ven unas vistas increíbles de todo el valle del río Mundo, de su arbolada umbría, y del mismo pueblo.